CERRADO

31 mar 2011

De los problemas y cómo disfrutarlos...


Hace mucho no escribía aquí, no porque me haya olvidado del blog, sino porque no he tenido nada bueno que decir y quiero que cada cosa que escriba sea honesta y con una razón de ser más que el hecho de tener que escribir periódicamente.

La verdad es que hoy no sé de qué hablarles, pero un cuento ha estado dando vueltas en mi cabeza desde hace como una semana y supongo que no sobra comentarlo con ustedes, no recuerdo de donde lo leí, ni de quién es… si alguién sabe que nos informe a todos :)

El cuento va más o menos así: hay un tipo que habla con Dios, Alá, Buda o el marciano que juega sims con nosotros… cualquiera que sea su creencia, asuma que el tipo habló con eso. El tipo le decía que los problemas que estaba enfrentando eran muchos, que por qué lo castigaba con tanto si él nunca había sido tan malo. Luego de un rato de conversar, el ser superior le dice que está bien, que le va a dar la oportunidad de poner todos sus problemas en un saco y llevarlos a una fuente donde también están los problemas de los demás en sacos, que tiene permiso para cambiar el suyo por el de quién él quiera. El tipo lleva su saco y luego de un rato de estar vagando entre los demás sacos tratando de escoger, agarra su saco de nuevo y se va sin decir una sola palabra. 

Era un poco más largo y mejor contado, pero esa es básicamente la idea, le toca a cada uno sacar las conclusiones que quiera. Cuando yo comencé a leer el cuento me imaginé el saco del personaje como un saco bastante grande, porque después de todo, para quejarse así es porque en serio es mucho, aún cuando leí la parte de la fuente con todos los sacos, me imaginé el del tipo como uno de los más grandes, cuando leí el final, cambié de opinión por un segundo y me imaginé el saco mucho más pequeño, pero luego lo pensé mejor y volví a mi idea original del saco grande.

Y es que yo hubiera hecho lo mismo que el personaje, porque es cierto, tal vez haya personas con menos problemas que nosotros, pero ¿cuánto valor tiene resolver un problema difícil y uno fácil? Últimamente he creído firmemente en el hecho de que todo pasa por una razón, la vida nunca nos da más de lo que podemos manejar, para bien o para mal, pero es cierto, creo que si la vida nos pone un obstáculo difícil es porque sabe que somos lo suficientemente fuertes para atravesarlo.  

De ahora en adelante he decidido no tenerles envidia a las personas con problemas más pequeños que los míos, al fin y al cabo si sólo tienen esos problemas es porque no pueden lidiar con más. La vida es muy sabia y si la sabemos escuchar el camino es muy fácil. Así que, vida, bring it on!, que se venga lo que sea, porque hoy aprendí a disfrutar de mis problemas tanto como disfruto de mis momentos de paz  porque con mis problemas puedo probarme a mí misma que soy fuerte, y cuando llegue al final de mi vida, podré ver para atrás y estar orgullosa de todo lo que logré. ¿De qué pueden estar orgullosas las personas que han tenido la vida resuelta siempre?

Acá termina el post, pero el tema no, les toca a ustedes decir que piensan, ¡Hasta la próxima! =)


26 mar 2011

De mi vida y otras estupideces...


Podría encontrar palabras diplomáticas y elegantes para definir mi semana, pero ninguna se ajustaría tan perfectamente como decir: “La semana que acaba de pasar fue una mierda”. Los que leyeron el post anterior se dieron cuenta de que tome algo así como la decisión de despedir a todo mi personal interno y quedarme sólo con mi otro yo, más cruel y racional, que anda por ahí opinando de todo. 

“Quiero que sepas, cuanto es que pasa, cuanto es que duele ver caerse mi ciudad, también decirte que también pierdo la cabeza y no pienso en nada más.”

Sonó esa canción mientras escribía y me pareció bastante aplicable al momento. La cuestión es que esa decisión la tomé para recuperarme un poco a mí misma, fue un fracaso… en resumen actué como la persona menos ‘yo’ de este mundo y tras de eso, estaba tan acostumbrada a que el parlamento resolviera todo, que no supe que hacer en los momentos  de pánico, que por cierto esta semana se multiplicaron como por 10. Ahora que tengo relativo tiempo de calma para pensar, me di cuenta (o no…ya lo sabía, pero hasta ahora lo asimilo realmente) de que la razón por la que despedí al parlamento, fue porque él pensó en mí y yo lo forcé a pensar en alguien más, tenían todo el derecho de enojarse y tras de eso los despido… si esa es la ‘yo’ que quería recuperar, diay… sin comentarios.

“Algo tienen que tener los sapos que nos roban el sentido común” ¿Se acuerdan de eso? Por ahí va la cosa… Dos amigos me dijeron que tenía que recontratar al parlamento, yo les dije que el orgullo no me dejaba, no estoy orgullosa de mi orgullo (redundancia redonda como un círculo, pero en español no hay palabras diferentes para eso… en inglés: proud & pride) pero mantengo lo que digo, el orgullo no me deja, así que no me quedó de otra que tener una conversación con mi otra yo, el resultado…. Pues fue positivo, ¿aplicable? No sé, en estos momentos no sé si puedo reaccionar como debería,  lo que sí sé es que acabada esta semana se acaba el lapsus extraño que tuve, que a partir de la otra me voy a levantar con la cabeza en alto, encarando al mundo, encarando a todos y seguir mi vida como si nada hubiera pasado, Poker face. 

A pesar de todo, esta semana me ayudo a darme cuenta de algo muy importante, Nadie puede cargar el mundo sólo, fue mi estúpido de mi parte intentarlo, yo no soy de sentimentalismos, bueno si lo soy, pero no soy de exteriorizarlos, la cosa es que durante esta semana pude darme cuenta de que tengo personas en mi vida que valen la pena, personas que estuvieron ahí cuando las necesité, aún si era para tragarse una verborrea mía que no tenía ni pies ni cola, Gracias, en serio, ustedes dos saben quiénes son, perdón por el lapsus, perdón por la estupidez exagerada, gracias por decirme lo que yo no quería escuchar pero tenía que saber, gracias por todo. Realmente este post es para ustedes, porque a pesar de la semana que tuve, los tuve también a ustedes y eso hizo que valiera la pena, darse cuenta de que uno tiene en la vida a personas como ustedes, hacen que cualquier otra cosa valga madre y hacen que me pueda levantar hoy con la actitud que tengo. 

Supongo que es bastante aburrido leer sobre la vida de alguien más, al fin y al cabo todos tienen la suya propia, así que voy a tratar de que este sea el último post sobre algo personal (no prometo nada la verdad…) seguiré escribiendo sobre temas más generales, cuídense, nunca descuiden a las personas que valen la pena, y hasta la próxima :)

21 mar 2011

To myself.


Yo sé que es lunes y que hace nada publiqué pero esto de verdad no puede esperar. La vez pasada le escribí una carta a alguien más, hoy es necesario que me escriba una carta a mí misma, bien pude haberla hecho sin publicarla, pero tal vez lo que me tengo que decir a mi misma también sea lo que alguien más necesite escuchar, además de que en medio de la carta tengo ciertas cosas que decirle a ciertas personas, y que mejor manera que por este medio.

A mi misma…

Hoy es un día que espero que puedas recordar el resto de tu vida, ¿te acordás de los días en que no sabías quién eras?  Perdón que inicie con algo tan delicado, pero no hay manera fácil de decir todo lo que te tengo que decir, créeme que esta carta va a ser tan difícil de escribir como va a serlo de leer, pero vos y yo sabemos que nos hace falta.

Perdón por divagar, pero vos bien sabes que no puedo evitarlo. En esos días todo era tan difícil, me acuerdo de verte pasar por gamas inmensas de emociones en periodos de tiempo increíblemente cortos y sentías cada uno de ellos con todo tu ser, me acuerdo de verte pasar horas frente a un libro o haciendo un dibujo para evadir la realidad, de cuando  te daba terror dar tu opinión, de cuando escuchabas a todos menos a vos misma… de lo que no me acuerdo es del momento en que te diste cuenta de todo esto. 

Gaby vos bien sabes lo complicado que fue encontrarte, vos sabés por todo lo que tuviste que pasar, toda la gente que tuviste que dejar atrás porque resulto no ser quién creías y lo que dolió dejarla, todas las veces que tropezaste y te tuviste que levantar sola, todas las veces que verse al espejo significaba ver a una desconocida y una que no te agradaba…. En fin, sólo vos conoces tu viaje, sólo vos sabés por qué eres quien eres.

Te digo todo esto, Gaby, porque hoy te toca enfrentarte a la vida casi como aquella vez, la solución a todo en el pasado fue crear una especie de filtro, un sistema que solucionara todo de la manera más eficiente y que te evitara sentir todo como lo llegaste a sentir,  en fin, un parlamento que sólo te dejara sentir lo que querías sentir, hoy te diste cuenta de que en algún punto del camino, tuviste tanto control de ti misma que todo era inercia, el sistema funcionó perfectamente por muchísimo tiempo, fue la protección que necesitabas, pero hoy, Gaby, hoy entendiste que su trabajo había terminado, que es hora de permitirte sentir lo que quieres sentir y especialmente lo que no quieres sentir.

El “error” que cometió tu parlamento interno no fue más que un aviso, el hecho de que ellos tomaran la decisión que más te beneficiara y aun así vos estuvieras segura de que se equivocaban fue una señal de que algo no estaba funcionando…. ¿A quién engaño? ¿A vos o a mí? Somos la misma… la verdad, Gaby, es que tomaste la salida del cobarde y vos lo sabés, yo sé lo que me vas a decir, que era necesario, eso no lo sé, Gaby, sólo te puedo decir que lo que viene va a ser difícil, te toca enfrentarlo sola, tomaste una decisión y tener carácter implica afrontar las consecuencias de la misma, al fin y al cabo eso es lo que buscas con esto ¿no? ¿Reencontrar tu carácter? 

La verdad, Gaby, es que ni yo que te conozco tanto entiendo del todo tus razones para despedir a tu parlamento, pensar que todos esto se origina por un atravesado que llego a desordenarte un poco las ideas, lo peor, es que todo lo que tenga que ver con el atravesado lo vas a archivar y tratar de olvidar. No te entiendo, Gaby, pero confío en vos, nunca me has fallado así que no tengo motivos para dudar.

De todas maneras entiendo que es difícil dar este paso, más que difícil es aterrador, pero Gaby, yo se que vos puedes, yo confío en que esa persona que lograste ser va a salir apenas la necesites, porque yo te conozco y yo se que a pesar de todo, esa chiquilla llena de inseguridades que logró convertirse en esa muchacha que podía enfrentar todo con la cabeza en alto, nunca se ha ido, sólo se perdió un poco. 

Ante este viaje, Gaby, sólo puedo darte un par de consejos que podrías aplicar, después de esto, vas sola, primero que todo, no te arrepientas, nunca lo has hecho y no es el momento de empezar, acabas de tener un desliz en esto, pero lo hecho hecho está y ese tropezón te ayudo con todo esto, permítete sentir absolutamente todo, desde la felicidad más simple hasta el enojo más profundo, desde el amor que más te llena, hasta el que más te destruye, permítete odiar, enojarte, reírte, asustarte, permítete llorar y cuando llores, llora con toda la pasión que tengas. Si tu intuición te dice que puedes confiar en alguien, nunca dudes en hacerlo, sos fuerte, si, pero nadie puede cargar al mundo sólo, yo sé que vos no das segundas oportunidades, mantente firme en eso, tal vez no sea lo correcto, pero te da el valor que mereces, aprende de cada experiencia que tengas, nunca dejes de aprender porque aprender es crecer y en el momento en que dejamos de crecer ya la vida no tiene sentido. Suerte en lo que viene, Gaby, y recuerda que siempre que te sientas perdida puedes escribirme y entre las dos encontraremos la respuesta.

A mi parlamento interno…

Hoy me despido de todos sin antes agradecerles infinitamente todo lo que hicieron por mí, yo sé que de una u otra forma siempre estarán por ahí chequeando que todo esté bien pero a partir de aquí necesito avanzar sola un rato, en todos los años que compartimos puedo decir que aprendí cosas invaluables y que me servirán de mucho en este viaje, a cada uno de ustedes que estuvo ahí en los momentos de crisis le estaré eternamente agradecida.

A alguien…

Gracias por escuchar las palabras de esta loca, Gracias por entenderlas, Gracias por cuestionarlas, por debatirlas, por no tener miedo de decirme lo que realmente pensabas de todo, gracias simplemente por estar en el momento correcto en el lugar correcto.

A dos personas más… 

Simplemente gracias por estar ahí en cada caída.

A todos los demás…

A partir de este momento entra en vigencia el proyecto Gaby 2.0, para bien o para mal, pero el cambio es inevitable y lo inevitable no se puede retrasar.