Para alguien que sabe quién es....
“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.”
Miguel de Cervantes Saavedra.
Si yo sé… Flashbacks horribles del colegio… Sorry XD… Hoy cito este párrafo que tanto tormento causó a muchos porque siento que es justo aprovechar lo apropiado de la metáfora para rescatar un poco la imagen de tan ilustre caballero que ha sido víctima del modernismo y la globalización y que si nos ponemos a observar no es tan diferente de cualquiera de nosotros.
Y es que ¿Cuánto valdría la vida si no luchamos por lo que queremos? Si cuando llega algún atravesado, que predica ser muy cuerdo, y nos dice que lo que queremos es una locura ¿Qué mérito hay en creerlo y echar raíces en un solo lugar? ¿Qué habría pasado si Don Quijote se hubiera creído eso de que ser un caballero andante era una locura y se hubiera quedado en su hacienda? ¿Qué habría sido de su historia? Nadie se acuerda del que se queda estancado de quien se acuerdan es de aquel que hizo locuras… La eternidad es de quien somos y no de quien creemos ser.
No se puede hacer referencia a tan ilustre personaje y olvidar el motivo de tanta perseverancia, porque si logramos encontrar el valor para perseguir nuestro sueño, estoy segura de que sin idealizar el motivo no la vamos a alcanzar, no tiene sentido luchar por algo que solo podemos ver racionalmente porque estaríamos luchando por un reto personal y no por un sueño. No estoy diciendo que tenemos que luchar por ideales inventados y sin sentido y olvidarnos de poner los pies en la tierra, mi punto está en lograr ver a la hermosa doncella Dulcinea en la sencilla labradora Aldonza, osea, idealizar las sensaciones que nos produce el éxito para mantener vivo nuestro interés (Nunca hay que olvidar que en el camino nos vamos a tomar a muchas maritornes que nos harán dudar de nosotros mismos.)
Por último y casi tan importante como el mismo Quijote, hay que mencionar a Sancho, la razón en la locura, esa vocecilla, interna o externa, que nos mantiene los pies en la tierra. No se confundan, hay mucha diferencia entre aquel que cree que por decir que son molinos y no gigantes ya cumplió con su deber de sancho y aquel que a pesar de darse cuenta del error y hacérnoslo notar, nos ayuda a combatirlos a pesar de que no entienda del todo nuestras razones para atacar.
Caeríamos en un error si pretendemos que Sancho resuelva todo, de tanta cordura no se puede vivir... Tampoco dejemos que Sancho tome el control de la historia porque, aunque imprescindible, sigue siendo un personaje secundario. Además, el día que llega la Sanchificación del Quijote es también el último día de su vida, el día que nos traicionamos a nosotros mismos es el día en que la vida deja de tener sentido y aunque sancho también se Quijotice lo único que queda es un vestigio de lo que fuimos.
Si ya tenemos a nuestro Sancho y nuestra Dulcinea ¿Qué esperamos para comenzar la aventura? Busquemos un fiel Rocinante que nos ayude en caminos difíciles y que la vida suceda como tenga que suceder. :)
PD: Podría haber escrito montones de páginas sobre este tema, pero para no aburrirlos con el cuento traté de resumirlo lo más posible... posiblemente pierda el sentido en ciertos lugares pero creo que la idea general está ahí. :)

